EL CLUB DE LOS NIETOS (SEGUNDA PARTE)

Como les comenté la semana anterior, en esta segunda parte de EL CLUB DE LOS NIETOS, les presentaré el testimonio que me dio mi gran amigo y compadre Reinaldo Monascal Díaz, como uno de los tantos miembros que tuvo dicho Club. Le pedí a Reinaldo me contara algunas de sus vivencias y anécdotas que me imaginaba podía recordar de esa época, vivida a través del programa infantil ya citado.

*Tendría yo como nueve (9) años de edad, eso fue a finales de los años cincuenta (se me cayó la cédula), cuando pertenecí al llamado Club de los Nietos. Había que afiliarse para ser un nietecito, con derecho a disfrutar todo lo que el Club ofrecía: rifas, concursos, premios, diversiones y la posibilidad de participar en vivo en el estudio (yo nunca fui).Mi papá pagaba seis (6) bolívares mensuales por la afiliación de mi hermano y la mía. En el programa había un gran biombo, donde depositaban las papeletas con los nombres de los afiliados que optaban por los premios. En tres (3) oportunidades tuve la sorpresa de ganarme premios. Un mediodía, llegando de la escuela, encontré parado frente a mi casa, un pequeño camión tipo cava con el rótulo “El Club de los Nietos”; buscaban al niño Reinaldo Monascal para entregarle un premio que había obtenido en uno de los concursos del Club; recuerdo un juego de platos plásticos con una varillas que se insertaban en unas ranuras que tenían en el centro y uno las hacía girar. Gané dos (2) premios más; mi hermano nunca ganó algo, debe ser que como era (y sigue siendo) cascarrabias, jéjéjé..!!, la suerte le resultó esquiva.

Una de las cosas que más disfruté fue el Coney Island en Los Palos Grandes. El club otorgaba semanalmente a sus afiliados, pase para ir todos los domingos en la mañana para encaramarnos en todos los aparatos de ese inolvidable e insuperable parque de diversiones; no pelábamos los domingos allá. Mi papá nos daba un (1) bolívar a mi hermano y a mí para pagar el pasaje, cosa que no hacíamos, pues nos coleábamos en el autobús y guardábamos el bolivita para comprarnos bastante chuchería. Ir de La Pastora a Los Palos Grandes, era todo un viaje en esa época, pero lo disfrutábamos mucho, sobre todo, porque íbamos varios amiguitos de la cuadra que también pertenecían al Club.

De todo lo que nos ofrecía El Club de los Nietos, el Coney Island fue lo más fino para mí*.

 

                               EL NIÑO VA GANANDO………….


Oswaldo Delgado
Sus Coordenadas:
Facebook: Oswaldo Delgado

Sumate-Conectate
Correo
Instagram
Pinterest
Pinterest
Facebook
Facebook
Google +
Google +
http://www.sumandoven.com.ve/2018/02/15/el-club-de-los-nietos-segunda-parte/

Autor entrada: sumandoven.admin

2 thoughts on “EL CLUB DE LOS NIETOS (SEGUNDA PARTE)

    jorge pérez

    (17 febrero, 2018 -1:23 pm)

    Recordar tiempos felices de la niñez es agradable

      Oswaldo delgado

      (18 febrero, 2018 -3:44 pm)

      Amigo Jorge,es parte del objetivo de estos escritos sobre la televisión venezolana en esos primeros tiempos.Gracias por sus acostumbrados comentarios que me animan a seguir escribiendo.Un gran saludo “amigo invisible”

Los comentarios están cerrados.