Transformación y Trascendencia

Una Mariposa Monarca estuvo en mi cuarto revoloteando dos días y al segundo día se posó sobre mi cama. La sacaba y volvía nuevamente a donde yo estaba.

Fue cuando pude observar que tenía una parte de su cuerpecito lastimado…estaba herida. La sostuve y enviándole amor calmadamente se quedó sobre mi mano.

Disfruta la revista, pasa la voz

A %d blogueros les gusta esto: